El sanguinario e indiscriminado bombardeo a sus propios ciudadanos, hombres, mujeres y niños por parte de uno de los más feroces dictadores de Medio Oriente, el presidente de Siria Bashar al-Assad -a quien la UNESCO le renovó a fines de 2011 la integración a dos comisiones relacionadas con los derechos humanos- cobra mayor dramatismo y suscita escalofrío, al conocerse la declaración de un ex oficial desertor del ejército sirio, el capitán Abd al-Salam Ahmed Abdul Razek, quien dijo a la red de televisión Al-Arabiya que transmite las 24 horas desde Dubai, Emiratos Árabes, que las fuerzas de seguridad están utilizando armas químicas contra los manifestantes, bajo la supervisión de Rusia y China, precisamente dos de los países que bloquearon...








